CEDET plantea modernizar la red eléctrica nacional frente al impacto del cambio climático, la movilidad eléctrica y el crecimiento del consumo
● I Cumbre Internacional de Empresas Distribuidoras de Energía reunió en el país a líderes del sector, reguladores y expertos internacionales para discutir el futuro del Sistema Eléctrico Nacional.
Agosto, 2026. Costa Rica genera más del 98% de energía limpia, pero necesita modernizar su sistema para garantizar que la electricidad llegue sin interrupciones a cada hogar, hospital y empresa del país ante el aumento constante del consumo. Con este objetivo, la Cámara de Empresas de Distribución de Energía y Telecomunicaciones (CEDET) realizó la I Cumbre Internacional de Empresas Distribuidoras de Energía, este 25 de agosto, un espacio de diálogo para abordar los retos inmediatos del sistema nacional frente al cambio climático.
El crecimiento acelerado de los vehículos eléctricos, la integración de paneles solares y los embates de un clima cada vez más impredecible están transformando la forma en que consumimos energía.
El encuentro reunió a especialistas de empresas distribuidoras, autoridades, reguladores y representantes de organismos internacionales, quienes consideran que el sistema actual debe adaptarse a esta nueva realidad a paso firme.
“Las empresas eléctricas dejaron de ser simples proveedoras de energía; hoy son aliadas del desarrollo económico del país. Ningún negocio hospital o industria puede funcionar y crecer sin un servicio confiable y de calidad”, afirmó Erick Rojas, presidente de CEDET.
Para Rojas, el sector eléctrico enfrenta simultáneamente una demanda creciente, usuarios con mayores exigencias y una transformación tecnológica que está modificando la forma tradicional de producir, almacenar, distribuir y consumir electricidad.
Más allá de generar: el reto está en la distribución
Uno de los principales llamados de la cumbre es que el debate ya no debe limitarse a cómo producir electricidad. Costa Rica necesita acompañar el crecimiento de nuevas fuentes renovables con inversiones que permitan transportarla y distribuirla de forma eficiente a los usuarios.
Para que la movilidad eléctrica sea una realidad masiva, no basta con incentivar la compra de vehículos. Se requiere fortalecer la infraestructura, instalar más puntos de carga y contar con un marco tarifario que incentive estas inversiones. En esta misma línea, el uso de baterías a gran escala se perfila como una solución clave para almacenar energía y estabilizar el sistema, siempre que existan reglas para su implementación.
“La transición energética no es una receta única, Cada país tiene sus propias características y Costa Rica debe construir sus soluciones a partir de sus propias necesidades” señala José Francisco Hidalgo, Director Ejecutivo de CEDET.
Redes más fuertes frente al clima y nuevas reglas de juego
Aunque el país destaca por su matriz renovable, la variabilidad climática obliga a buscar fuentes complementarias como la biomasa o la energía solar a gran escala, e invertir en redes más resilientes, capaces de soportar fenómenos extremos, sin comprometer el carácter público y esencial del servicio.
“El cambio climático es una realidad que tiene que estar siempre en el centro de todo pensamiento de política pública, las regulaciones y las decisiones que van a permitir que los usuarios y las empresas se desarrollen de manera apropiada y sin generar ningún impacto al país”, explicó María Antonieta Merino, Presidenta de la Comisión de Eliminación de Barreras Burocráticas del Perú.
Para lograrlo, CEDET plantea la necesidad de modernizar el marco regulatorio. Entre las propuestas destacan la implementación de tarifas plurianuales que den estabilidad a las inversiones de las empresas distribuidoras en transmisión, su participación como agentes en el Mercado Eléctrico Regional (MER), el impulso a alianzas público-privadas y el avance de la Ley de Armonización del Sector Eléctrico, fortaleciendo a su vez la autonomía de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (ARESEP).
“La regulación se ve muchas veces como un tema engorroso y burocrático que viene a trabar los proyectos, pero en realidad, necesitamos que la regulación sea vista como un habilitador de las acciones. En ese sentido tenemos que trabajar con la regulación a modo que existan los controles necesarios y las garantías, para habilitar las inversiones y proyectos de la mano con la sociedad para el desarrollo de nuestros países”, Fitzgerald Cantero. Directorde Estudios, Proyectos e Información de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE)
